Fall Winter 2018/2019

Este pueblo deprimente. ¡Dios mío! Huele a asfalto húmedo, a tienda cerrada, a soledad y a las tonterías que me hicieron venir hasta aquí sola. Huele a España, ¡qué buena elección! Cuanto la odio y cuanto la necesito para ser feliz.
Inés, Inés..., me duelen los dedos de las manos por culpa de las malditas bolsas de plástico de este deprimente supermercado, de este deprimente barrio, en esta deprimente y semi abandonada ciudad de vacaciones.
No vuelvo a salir descalza, esto no es una película, Inés, tonta. La señora alemana terrible, con esos zuecos de plástico que compraba tres sacos de quince kilos de comida para perros grandes, te ha mirado en la cola del supermercado como si fueras una engreída. Sí, ¿y qué, señora?
Un mal momento lo tiene cualquiera, ya sé que la gente suele superar el hecho de pasar por algún momento incómodo que otro, pero yo no. Esa gotita que colmó el vaso me hizo coger mis bártulos y largarme de una jungla abarrotada a un sitio con mar.
Me atraía lo deprimente de este tipo de ciudades destinadas a invernar. Creo que algo no está bien en mí por empeñarme, de manera infantil y caprichosa, en vivir en un sitio en el que mientras yo vivo la ciudad duerme.
Photography — Alex Marcus
Model — Ines Sole